Lean en comunidad el texto sobre Arnulfo, un adulto mayor de la comunidad de la Noria, Quintana Roo, que durante cinco años encendía velas y lámparas de gasolina de día y de noche porque su localidad no cuenta con servicio de electricidad y su casa no tiene ventanas que permitan el paso de la luz solar.
¿Puedes imaginar que durante el día tengas que encender una vela para iluminar el lugar donde te encuentras?
Respuesta orientativa: Es difícil imaginarlo, porque casi siempre tenemos luz eléctrica durante el día. Sin embargo, personas como Arnulfo sí vivieron así: encendían una vela o una lámpara de gasolina incluso de día, porque en su casa no entraba la luz del sol y no había electricidad.
¿Por qué Arnulfo utilizaba lámparas de gasolina y velas para alumbrar de día y de noche?
Respuesta orientativa: Porque en su localidad no había servicio de electricidad, además su casa no tenía ventanas que permitieran el paso de la luz solar. Sin esas dos fuentes de iluminación (la eléctrica y la solar), la única opción que le quedaba era quemar combustible: gasolina en las lámparas o cera en las velas, tanto de día como de noche.
¿Qué ventajas crees que tendría una lámpara de sol (lámpara solar) frente a una lámpara de gasolina o una vela?
Respuesta orientativa: La lámpara de sol aprovecha la energía del sol, que es gratis y no contamina, mientras que la de gasolina hay que comprar combustible y enciende humo y hollín; la vela también se consume y puede causar incendios. Además, la lámpara de sol se enciende y apaga con un interruptor y su luz dura más tiempo sin riesgo de quemarse.
Arnulfo usaba velas y lámparas de gasolina porque su localidad no tenía electricidad y su casa carecía de ventanas; una lámpara de sol sería más económica, segura y limpia que gasolina o velas.





