El tránsito de las colecciones privadas al espacio público en el que se trabajó en la construcción de la antigiedad mexicana fue un elernento importante en la construcción y valoración colectiva de nuestra identidad. Muchos contribuyeron a enriquecereste espacio,y hacia el final del siglo xix el Museo Nacional Mexicano ya resul taba insuficiente para albergar la materialidad de la historia antigua de México.Varios anticuarios, politicos e intelectuales ayudaron a
Conquista y a fi jar algunas líneas para el acopio,resguardo y difusión de colecciones, objetos y piezas originales. En la restauración del interés por el México Antiguo, algunos coleccionistas entraron en conflictos de propiedad tanto con las viejas autoridades eclesiásticas, cormo con los nuevos funcionarios de la República. La conservación y rapiña de códices, manuscritos y vestigios arqueológicos se transformó en un tema de disputa.
En l830, en los terrenos del convento de la Concepción, se encontró una cabeza de piedra que las rmonjas cedieron al gobierno; ello frustró la ambición de algunos extranjeros y del único anticuario de la ciudad que quería adquirirla por la ridícula cantidad de 100 pesos.
Bustamante pensó que la cabeza era de la diosa Centéotl;posteriormente la identificaron como Tlahuizcalpantecuhtli.Actualmente sabemos que es la
Coyolxauhqui.
En su escrito la Diosa Centéotl o de los Temazcales, Carlos Bustamante lamenta que pese a estar prohibida la extracción de nuestras antigüedades para países extranjeros, ello no ha tenido efecto: "vemos con dolor que diariamente se nos despoja de muchas preciosidades de esta clase". Desde 1803,el jesuita Andrés Cavo le pidió a José Antonio Pichardo, albacea de Antonio de León y Gama, que resguardara los códigos, pinturas y papeles, ya que: "Este mmal es irremediable, pues parece que no se tira a otra cosa que sacar de ese reino cuantos monurentos se descubriese de la grandeza y literatura de los antiguos mexicanos".
El impacto del Ensayo politico sobre el Reino de Nueva Esparia que Hurmboldt publicó en 1811,avivó la curiosidad y acrecentó el deseo de los extranjeros por visitar esas enigrmáticas y prormetedoras tierras. Una vez disuelto el yugo colonial, México abrió sus puertas a extranjeros de distintos credos y nacionalidades ávidos por conocer nuestro pais, observar los vestigios arqueológicos del México Antiguo, comprar algunos yextraerlos del pais, presentándose muchos hechos lamentables.
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Invención y disputa de la antiguedad mexicang


A. de Humboldt,Ensayo politico sobre la Nueva Espana, París: Jules Renouard, 1827.