De forma individual y sin olvidar la opinión de tus compañeros, llena el siguiente cuadro de autoevaluación sobre la obra realizada.
El cuadro tiene cuatro columnas: Aspectos, Sí, No y ¿Por qué?. Se marca con una X la columna Sí o No y se justifica la elección. Como es una reflexión personal, se ofrece una respuesta orientativa; cada estudiante debe escribir la suya con base en lo que vivió.
¿Te gustó la obra?
- Recordar cómo me sentí al actuar frente al público.
- Identificar lo que más disfruté: el vestuario, el guion, los ensayos o el día de la presentación.
- Marcar Sí si la experiencia fue agradable y explicar por qué.
Respuesta orientativa: Sí, porque aprendí a expresarme frente a los demás y me divertí preparando el vestuario con mis compañeros.
¿El personaje o el rol que te tocó fue de tu agrado?
- Recordar qué personaje o tarea desempeñé (actor, narrador, escenógrafo, sonido).
- Valorar si ese rol me permitió usar mis habilidades.
- Marcar Sí o No y justificar.
Respuesta orientativa: Sí, porque mi personaje tenía diálogos divertidos y pude usar mi voz fuerte para que todos me escucharan.
¿Resultó difícil trabajar en equipo?
- Pensar en los momentos de desacuerdo durante los ensayos.
- Reconocer si logramos organizarnos con reglas y turnos de palabra.
- Marcar la opción y explicar cómo resolvimos los conflictos.
Respuesta orientativa: No, porque acordamos turnos para hablar y nos ayudamos cuando alguien olvidaba su parte del guion.
¿Lograron que todxs los compañeros participaran?
- Revisar si cada integrante tuvo una tarea o un papel en la obra.
- Identificar a quien no participó y proponer cómo incluirlo.
- Marcar la opción y justificar.
Respuesta orientativa: Sí, porque repartimos tareas para todos: unos actuaron, otros hicieron el vestuario y otros se encargaron del sonido y del orden del salón.
Cuadro de autoevaluación completado con las cuatro preguntas marcadas en Sí o No y su justificación personal.

