Actividad 1
Con el fin de evaluar su trabajo, en comunidad, lleven a cabo el juego El cartero.
A cada estudiante se le asignará el nombre de un juego o actividad física presentada ante la concurrencia.
Respuesta orientativa: Cada estudiante recibe el nombre de un juego o actividad física que ya presentó ante el grupo (por ejemplo, "encantados", "stop", "carrera de relevos"). Así, al escuchar su nombre durante el juego, sabrá que debe hablar de esa actividad en concreto.
Acomódense en círculo y cuando la maestra o el maestro diga algunos de sus nombres, quienes fueron seleccionados se moverán al centro del círculo y mencionarán una fortaleza y un área de oportunidad de la actividad física que se les haya asignado.
Respuesta orientativa: El grupo se sienta en círculo. El docente nombra a varios estudiantes; quienes son llamados pasan al centro y expresan una fortaleza (por ejemplo, "se explicaron bien las reglas") y un área de oportunidad (por ejemplo, "faltó organizar mejor los equipos") de la actividad que les tocó. Esto desarrolla la escucha activa y la autoevaluación.
Actividad 2
Al finalizar el juego, de manera individual, pero considerando lo aprendido en colectivo, elabora un esquema en tu cuaderno con las fortalezas y áreas de oportunidad detectadas.
Acude con las maestras, maestros, personal de apoyo y autoridades escolares para que también te compartan una fortaleza y un área de oportunidad que ellos hayan detectado en tu presentación.
Respuesta orientativa: El estudiante entrevista a distintos miembros de la comunidad escolar y anota sus comentarios. Luego integra esa información en su esquema, contrastando lo que él percibió con lo que los demás observaron, para obtener una visión más completa de su desempeño.
Esquema individual con fortalezas y áreas de oportunidad, enriquecido con la retroalimentación de maestras, maestros, personal de apoyo y autoridades escolares.


