En comunidad, determinen qué se debe hacer para practicar actividades físicas sin exponerse a los riesgos de sufrir una lesión debida a la inactividad habitual.
- Reconocer que la inactividad habitual debilita músculos y articulaciones, por lo que se debe empezar con sesiones cortas y de baja intensidad.
- Realizar siempre un calentamiento de 5 a 10 minutos (movilidad articular y estiramientos suaves) antes de la actividad principal.
- Aumentar la duración e intensidad de forma gradual (por ejemplo, 10 % más cada semana) y respetar los días de descanso.
- Usar ropa y calzado adecuados, hidratarse y detenerse si aparece dolor agudo.
- Consultar a un adulto o profesional de la salud si hay alguna condición médica.
Respuesta: calentar, progresar gradualmente, usar equipo adecuado, hidratarse y descansar para evitar lesiones por inactividad.
Determinen, también, cómo incrementar la actividad hasta lograr el hábito del ejercicio y, si se desea, la práctica de un deporte.
- Fijar una meta semanal realista (por ejemplo, 3 sesiones de 20 minutos).
- Registrar la actividad en un cuaderno o tabla para visualizar el avance.
- Aumentar 5 o 10 minutos por semana hasta llegar a 60 minutos diarios.
- Elegir actividades placenteras (caminar, bailar, jugar) para mantener la motivación.
- Integrar la actividad a la rutina diaria (subir escaleras, caminar al recreo) y practicar un deporte cuando el hábito esté consolidado.
establecer metas semanales, registrar avances, aumentar el tiempo progresivamente y elegir actividades agradables hasta convertirlo en hábito.

