—jÓrale, qué padres están!—comentóSilvana con gesto de asombro.
—Oye Silvana, jte gustaria acompañarme a la cooperativa?Traigo dinero para unos molletes,iquieres uno? —dijo Aurelia.
—Si, ipor qué no? Eres buena onda y isabes qué?, me gustaria escuchar las canciones"extranas". Creo que podemos ser amigas porque a mítambién me han dicho que soy rara —le comentó mientras arqueaba las cejas.
—Bueno, después de todo siempre llega alguien con los mismos gustos, pero primero debes escucharlas y luego me dirás tu opinión. Te prestaré la grabadorcita y mañana me dices —dijo Aurelia.
—jGenial!—exclamó Silvana.
A la mañana siguiente, Silvana fue a buscar a Aurelia a su salón y le dijo con gran emoción que casi no habia dormido;le gustaron muchisimo.. No sabia cómo explicar las sensaciones que le provocaron, sólo que eran canciones muy especiales y preciosas, todo en conjunto.
—Aurelia, jno te parece muy loco que tratemos de aprender a tocar algún instrumento para poder hacer un grupo o un club donde podamos expresarnos sin sentir miedo o crear un estilo parecido a estas canciones? —le dijo Silvana casi gritando.
—Pues, me gusta mucho la idea, sólo hay que reunir a más companeros. Estoy muy agradecida contigo, Silvana —le contestó con gran alivio.
A partir de ahí, se volvieron muy amigas, aprendieron las canciones de cabo a rabo y decidieron hacer un grupo parecido al de los creadores del género Dream Pop.

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