Luego, desconcertada,le dijo:
—Oye, Aurelia, esa música es de viejitos y nosotros ya no escuchamos a esos grupos porque son de la época de nuestros papás. Están aburridos y ni les entiendo.
—Si,lo sé—resignada le respondió—.Sólo que me sentí muy feliz escuchando esa música y además pensé que estaba descubriendo nuevos artistas. No digo que la música de ahora no me guste,es simplemente que estoy tratando de compartir esto contigo, pues te considero mi mejor amiga. Creia que te gustarian.
—Es que tú te obsesionas con lo primero que ves o escuchas y aunque para nosotros sea extrano, para ti se vuelve lo mejor de lo mejor,eres muy terca —le respondió riendo.
Aurelia se sintió juzgada y triste, pero también pensó:"La música que descubrí ahora es mi refugio".Pasaron unos dias y Aurelia ya se sentaba sola en unas banquitas a la hora del recreo; ahí también escuchaba sus canciones. La curiosidad de Silvana, una companera de otro grado, pudo más y se acercó a preguntarle su nombre y por qué se encontraba tan solitaria.
—Me llamo Aurelia y lo que sucede es que mis amigas se burlaron de mí por escuchar música"extraña". Me excluyeron del grupo y por eso estoy aqui.
—Bueno, yo me llamo Silvana, y pues,qué groseras tus amigas. La verdad van varios dias en los que te veo aquí y siempre traes tus audifonos puestos. Me llamó mucho la atención porque están muy bonitos, con su forma de gato.
—Sí, mi mamá me los compró en Navidad y hasta tienen lucecitas —le respondió Aurelia muy emocionada.
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Maria Guadalupe Pacheco Marcos, cruDao oE wExco

Maria Guadalupe Pacheco Marcos, ciuoso nE mExco
