En comunidad, respondan en el pizarrón, en una hoja o en su cuaderno las siguientes preguntas.
¿Qué los hace parte de una familia?
- Pertenecer a un grupo con vínculos afectivos, no solo de sangre: nos une el cariño, el cuidado y la historia compartida.
- Compartir un apellido, una casa, rutinas y celebraciones (cumpleaños, comidas, tradiciones).
- Recibir apoyo y también aportar: tareas del hogar, escucha, respeto y ayuda cuando alguien lo necesita.
- Sentir que somos aceptados tal como somos y que podemos expresar lo que sentimos.
Respuesta orientativa: Nos hace parte de una familia el vínculo afectivo y de cuidado mutuo, compartir la vida cotidiana, tradiciones y responsabilidades, y saber que contamos con ese grupo y que el grupo cuenta con nosotros.
¿Por qué es tan importante la convivencia familiar?
- La convivencia diaria enseña a escuchar, negociar y resolver desacuerdos sin violencia.
- Da seguridad emocional: saber que hay alguien que nos apoya en los momentos difíciles.
- Transmite valores, costumbres y formas de relacionarse con la comunidad.
- Fortalece la autoestima y el sentido de pertenencia.
Respuesta orientativa: Porque en la convivencia familiar se aprenden las primeras normas de respeto, cooperación y afecto; además, brinda apoyo emocional y seguridad, lo que permite relacionarse mejor con otras personas fuera de casa.
¿Cómo contribuye la familia al desarrollo de la autonomía?
- Permite tomar decisiones adecuadas a la edad: elegir ropa, organizar tareas, opinar en familia.
- Asigna responsabilidades y encargos que generan autoconfianza.
- Escucha y valida lo que agrada o desagrada, para que la niña o el niño exprese sus ideas.
- Acompaña sin sustituir: orienta y deja que se intente, se falle y se vuelva a intentar.
Respuesta orientativa: La familia contribuye a la autonomía cuando da espacios de decisión, encarga responsabilidades, escucha las opiniones de niñas y niños y acompaña sus intentos, generando autoconfianza e independencia creciente.









