Según el historiador, ¿qué intereses guiaron a los obreros a unirse a las filas carrancistas?
- Intereses materiales inmediatos: el carrancismo entregó recursos concretos a la dirigencia —el Doctor Atl llevó "una maleta repleta de billetes carrancistas", y luego Obregón les dio una imprenta y un templo.
- Intereses laborales concretos: los constitucionalistas firman un pacto el 17 de febrero de 1915 que satisface las demandas obreras —eliminación de capataces extranjeros y abusivos, jornada de ocho horas y alza de salarios.
- Intereses de inserción y ascenso social: al líder sindical Luis Napoleón Morones se le dio una silla de gerente en la Mexican Telephone Company, mostrando que la vinculación beneficiaba también a los dirigentes personalmente.
- Interés estratégico-político: la Casa del Obrero Mundial no encontró vínculo con la revolución agraria zapatista o villista (localismo y religiosidad de los rebeldes del campo chocaron con el internacionalismo proletario y anticlericalismo obrero), por lo que el constitucionalismo era la única fuerza dispuesta a pactar con ellos.
Los obreros se unieron al carrancismo por intereses materiales y laborales: donativos en dinero, imprenta y puestos para los dirigentes, además de la satisfacción de sus demandas (jornada de ocho horas, alza salarial, fin de capataces abusivos) mediante el pacto del 17 de febrero de 1915, al no encontrar afinidad con el proyecto agrarista zapatista y villista.



