En un proceso de mediación también es importante considerar los principios bajo los que ésta se rige; quienes median deben buscar cumplir con lo siguiente:
Voluntariedad. Todas las personas involucradas deben estar convencidas de resolver el conficto a través de la mediación.
Imparcialidad. El mediador o mediadora debe procurar que exista igualdad de oportunidades entre quienes buscan resolver el conflicto. También debe fomentar el respeto en todo momento.
Neutralidad. La persona que realiza la mediación no debe tener preferencia por ninguna de las partes y no debe imponer una solución al conficto.
Confidencialidad. Permite generar un espacio donde las partes se sientan en confi anza para definir y exponer sus emociones, deseos e intereses sin temor.
El tercero imparcial que actúa como mediador requiere características específi cas que le permitan comunicarse y provocar que los otros se sientan en confianza para que expongan sus perspectivas, ayudándoles a expresarse de manera clara y a facilitar el establecimiento de acuerdos.
La búsqueda de soluciones a partir de procesos como la mediación permite la transformación del conficto en una situación objetiva que lleva al bienestar y a la toma de decisiones que impactan más allá de lo individual, permitiendo mirar al otro, respetarlo y valorar sus intereses y necesidades.
Abordar los conflictos desde la perspectiva de la cultura de paz permite la búsqueda de soluciones creativas donde las premisas sean el respeto, la comunicación, el reconocimiento y la expresión de intereses y necesidades, así como la adaptación a nuevas perspectivas. También es necesario reconocer las diferentes desigualdades que imposibilitan el diálogo y obstruyen la justicia. Es tarea de todxs identificar las acciones que se pueden realizar dentro y fuera de las comunidades para prevenir la violencia.
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