De acuerdo con IwGIA, la población indígena de México representa cerca de 15.1% de la población total, es decir, alrededor de diecisiete millones de personas. Este grupo poblacional se concentra principalmente en Oaxaca, Chiapas, Veracruz,Estado de México, Puebla, Yucatán, Guerrero e Hidalgo, estados que aglutinan alrededor de 75% del total (2021).
La precariedad en las condiciones de vida de la población indígena en México ha sido mayor a la de la población no indigena. Por ejemplo, los datos de la medición de la pobreza en 2018, realizada por el Coneval,muestran que 39% de la población de México vive en esta condición, es decir, percibe ingresos insufi cientes para satisfacer sus necesidades básicas y, a la vez, presenta al menos una carencia social, como educación,salud o servicios básicos. En comparación, 69.5% de la población indigena vive en la pobreza. Además, según estos datos, 50% de la población indigena reside en localidades rurales con menos de 2 500 habitantes,donde 78.7% de las personas se encuentran en situación de pobreza.
De manera más preocupante, 25% de la población indigena se encuentra en situación de pobreza extrema. En contraste, entre la población no indigena, sólo 5% de las personas se encuentra en esa situación.
En consecuencia, gran parte de las personas jóvenes y adultas que han nacido en comunidades indigenas han optado por la migración,lo cual las hace enfrentar diferentes riesgos y las aleja cada vez más de sus lenguas y sus culturas, pues prefi eren aprender inglés o espanol para adaptarse a los nuevos espacios en los que se encuentran.
En suma, el proyecto de nación que surgió de la Revolución Mexicana ha propiciado que las comunidades indigenas y afrodescendientes vivan marginadas y con carencia de servicios, lo cual es una forma de racismo institucional. Esta situación se ha reforzado a lo largo de los anos por la falta de apoyo a estas comunidades, lo cual ha derivado en altos índices de migración que propician la pérdida de las lenguas, las culturas y las identidades de los pueblos originarios.
El racismo es un problema mundial relacionado con los procesos de dominio y poder colonial, que afecta a numerosos pueblos indigenas en México y en América Latina en general. En este sentido, el racismo es un concepto estratégico utilizado por algunos grupos sociales para mantener su dominio sobre otros, una construcción social sin ningún fundamento biológico, por lo cual es importante analizar sus orígenes históricos.Finalmente, comprender la vigencia del racismo en las prácticas y discursos del Estado mexicano y observar sus consecuencias en la pobreza y marginación sistemáticas que sufren los pueblos indigenas y afrodescendientes deben ser móviles para buscar la construcción de un México igualitario, libre de discriminación.
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