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Página — Educacion Secundaria Sin nivel (pág. 102)

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Página 102 de Antología literaria 1 · 2019
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de tres horas, llegó a casa del médico y llamó en su puerta.

—iQuién llama? —preguntó el doctor asomando la cabeza a la ventana de su aposento

—jEl pequeno Hans, doctor!

—iY qué deseas a estas horas, mi pequeño Hans?

—El hijo del molinero se ha caido de una escalera y está herido. Es necesario que vaya usted en seguida.

—jMuy bien! —replicó el doctor.

En el acto se calzó sus grandes botas, enjaezó su caballo y cogiendo su linterna se dispuso para la marcha.

Se dirigió a casa del molinero, llevando al pequeño Hans, a pie,detrás de él.

La tormenta arreciaba cada vez más. El agua caia a torrentes y el pequeño Hans no alcanzaba a ver dónde ponía sus pies ni lograba seguir al caballo. Al fin se perdió; estuvo vagando por el páramo, que era un paraje peligroso lleno de hoyos profundos, y el pequeño Hans cayó en uno de ellos y se ahogó.

A la mañana siguiente, unos pastores encontraron su cuerpo flotando en el pequeño pantano y lo llevaron a su casita.

Como Hans era muy querido por todos, nadie faltó al entierro.Y el molinero figuró a la cabeza del duelo.

—Yo siempre fui su mejor amigo —decía el molinero—. Justo es que ocupe el sitio de honor.

Así es que asistió a la cabeza del cortejo con una larga capa negra; y de cuando en cuando se enjugaba los ojos con un gran pañuelo.

—El pequeño Hans representa para todos nosotros una sensible pérdida —dijo el hojalatero, una vez terminados los funerales y cuando el acompañamiento estuvo instalado cómodamente en la posada, bebiendo vino dulce y comiendo ricos pasteles.

—Particularmente para mí es una gran pérdida—contestó el molinero—. Fui lo bastante bueno para comprometerme a darle mi carretilla, y ahora, a fe mía, que no sé qué hacer con ella. Me estorba en casa, y está tan rota, que si la vendiera no me darían nada por ella. Os aseguro que de aquí en adelante no daré nada a nadie. Si se es generoso, luego se pagan las consecuenciasy.

—Es verdad—añadió la Rata de agua, después de una larga pausa.—Pues bien; este es el final —dijo el Pardillo.

—Pero.. iqué fue del molinero? —dijo la Rata de agua.

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