Reescribir el poema «La semilla» cambiando las palabras subrayadas (semillita, crecería, maíz, roble, creció, soñar, maizal), imaginando antes lo que el texto comunica.
Paso 1. Comprender el poema. La semilla no quiere ser maíz: sueña con ser roble y, como no lo logra, no crece; en cambio, sus hermanas, que solo soñaron con ser maíz, fundaron un alegre maizal. Idea central: conviene aceptar lo que se es y soñar con realismo.
Paso 2. Elegir las palabras de reemplazo. Para cada subrayada propongo un sinónimo o una opción coherente con el nuevo sentido:
- semillita → plantita
- crecería → florecería
- maíz → trigo
- roble → sauce
- creció → brotó
- soñar → sembrar
- maizal → jardín
Paso 3. Escribir la versión modificada.
Una plantita se puso a decir que no florecería para ser trigo.
Pensando, pensando el tiempo pasó: ¡Quería ser sauce! Pero no brotó.
Mientras sus hermanas con solo sembrar un día fundaron alegre jardín.
Versión reescrita con las siete palabras subrayadas sustituidas por otras coherentes (plantita, florecería, trigo, sauce, brotó, sembrar, jardín).