Variedades lingüísticas en la publicidad
La publicidad adapta su lenguaje al grupo social y a la región a la que dirige su mensaje. De esta manera, emplea palabras cotidianas, regionalismos y jergas que permiten que el público se identifique con el producto o servicio.
Ejemplos de la página
- «Chulla»: palabra reconocida especialmente en el contexto social de la Sierra ecuatoriana. Puede referirse a una persona de clase media, como en la expresión «Chulla quiteño», o a alguien que no tiene compañero o pareja, como en «chulla media».
- «Tri»: jerga relacionada con el fútbol ecuatoriano. Se utiliza para referirse a la selección nacional de fútbol.
- «Guayaquil no es gil»: emplea la palabra coloquial «gil», que significa ingenuo, tonto o fácil de engañar. El anuncio busca fortalecer la identidad del guayaquileño y transmitir la idea de que no se deja engañar fácilmente.
En estos casos, la palabra y la imagen se combinan para persuadir al público. El uso del habla coloquial hace que el mensaje parezca cercano, familiar y fácil de recordar.












