Objetivos
- Construir un filtro casero que permita recolectar y limpiar el agua lluvia.
- Comprender la importancia de potabilizar el agua antes de consumirla.
Actividades
Lugar donde se acumula más agua lluvia: una respuesta posible es el techo de la escuela o del hogar, especialmente en las zonas inclinadas que tienen canaletas o bajantes. Para comprobarlo, se debe observar el lugar durante o después de una lluvia y comparar la cantidad recolectada.
¿El agua lluvia es potable? No necesariamente. Aunque puede parecer limpia, el agua lluvia puede contener polvo, microorganismos y sustancias contaminantes del aire o de las superficies por donde pasa. Por eso, debe filtrarse y someterse a un proceso de desinfección, como hervirla, antes de beberla.
Modelo de filtro casero: se puede usar una botella plástica limpia, cortada con cuidado, colocando en capas algodón, carbón y piedras. El algodón retiene partículas pequeñas, el carbón ayuda a disminuir algunos olores y colores, y las piedras detienen partículas grandes y sostienen las capas.
Recolección de materiales: botella plástica limpia, algodón, carbón triturado, piedras pequeñas, tijeras o cúter utilizado con ayuda de un adulto, recipiente para recoger el agua y agua lluvia para realizar la prueba.
Recipiente: se debe colocar un recipiente limpio debajo de la boquilla de la botella para recibir el agua filtrada. El recipiente debe tener tapa para evitar que el agua vuelva a contaminarse.









