Explicación
El entorno contiene luz, colores, sonidos, texturas, temperaturas, olores y sabores. Estas características producen sensaciones que percibimos mediante los órganos de los sentidos:
- Los ojos permiten percibir la luz, los colores y las formas.
- Los oídos captan los sonidos.
- La nariz percibe los olores.
- La lengua identifica los sabores.
- La piel recibe sensaciones como el tacto, el frío, el calor y el dolor.
Los órganos de los sentidos están conectados con el sistema nervioso. Las neuronas, que forman los nervios, llevan la información desde los órganos de los sentidos hasta el cerebro. Luego, el cerebro interpreta la información y envía órdenes a los músculos para responder.
Por ejemplo, cuando una persona toca algo caliente, la piel percibe el calor y el dolor. Las neuronas llevan esta información al cerebro, que ordena a los músculos retirar la mano rápidamente.
Por eso, la expresión «no se ve con los ojos, sino con el cerebro» es parcialmente correcta: los ojos captan la información visual, pero el cerebro la interpreta y permite comprender lo que vemos.
Si una persona pierde uno de sus sentidos, puede enfrentar dificultades para realizar algunas actividades y desplazarse con seguridad. Sin embargo, puede desarrollar estrategias y utilizar otros sentidos. La sociedad debe respetar, incluir y ayudar a las personas con discapacidad visual o auditiva.










