Reflexione: ¿alguna vez le ha pasado alguna situación similar?, ¿cómo ha actuado?, ¿considera que ha brindado afecto y confianza a las niñas y los niños?, ¿qué necesitaría modificar o reforzar en sus prácticas de crianza?
¿Alguna vez le ha pasado alguna situación similar?
- Identifique una situación cotidiana en la que la niña o el niño expresó una necesidad (llanto, caída, miedo, cansancio).
- Reconozca que esa expresión es una solicitud de necesidad, no un berrinche ni una manipulación.
- Recuerde cómo reaccionó usted en ese momento.
Respuesta orientativa: Sí, es muy frecuente: por ejemplo, cuando la niña o el niño se cae jugando y llora buscando a su cuidador. Esa escena reproduce el ejemplo del texto: solicitud de necesidad, respuesta emocional y generación de confianza.
¿Cómo ha actuado?
- Describa su primera reacción (acercarse, cargar, hablar, regañar, ignorar).
- Compárela con los tres momentos del apego: ¿atendió la necesidad?, ¿ofreció respuesta emocional?, ¿generó confianza?
- Identifique si su respuesta calmó o aumentó el estrés de la niña o el niño.
Respuesta orientativa: Lo esperable es acercarse, escuchar, consolar y explicar lo ocurrido; si en algún caso la reacción fue de enojo o indiferencia, conviene reconocerlo sin culpa y proponerse cambiarlo.
¿Considera que ha brindado afecto y confianza a las niñas y los niños?
- Revise acciones concretas: mirar a los ojos, hablar con voz calmada, validar emociones ("entiendo que te dio miedo").
- Observe si la niña o el niño acude a usted cuando algo le pasa: eso indica que existe un vínculo de apego seguro.
- Valore también los momentos de juego, tarea y rutinas como espacios de respuesta emocional.
Respuesta orientativa: El afecto y la confianza se demuestran en la constancia: estar presente, responder con calma y sostener el vínculo en lo cotidiano, no solo en situaciones difíciles.
¿Qué necesitaría modificar o reforzar en sus prácticas de crianza?
- Elija una práctica a reforzar: escuchar antes de corregir, nombrar emociones, dedicar tiempo exclusivo.
- Elija una práctica a modificar: gritos, respuestas apresuradas, castigos que alejan el vínculo.
- Conviértalas en metas pequeñas y observables para la semana.
Respuesta orientativa: Reforzar la escucha activa y la validación emocional, y modificar las reacciones impulsivas; construir cimientos sólidos de apego permite a las infancias resolver problemas y desarrollar autonomía a lo largo de la vida.








