expresan se encuentran influidas por la historia de los individuos, de sus familias, de las crianzas con que fueron guiados, de los contextos, de las épocas o de las generaciones. Lo que sucede al expresar emociones está influido por las prácticas socioculturales, es decir, aquello que se ha constituido como adecuado o esperado en el grupo social al que se pertenece.
Con el fin de iniciar un diálogo personal y de reflexión sobre las maneras en que se ha aprendido a vivir, a expresarse, a silenciar y a interpretar las emociones (y sobre lo que se
transmite a las personas cercanas, especialmente a las infancias), es útil el ejercicio constante de preguntarse jqué hago cuando siento felicidad o afecto?, gy cuando experimento tristeza o miedo?, jcómo reacciono al sentir enojo?, y cuando alguien se enoja conmigo o cuando alguien me demuestra afecto?, jcómo aprendí a reaccionar así?, jqué le he explicado a las nineces de mi familia sobre las emociones?
Hay familias completas que se consideran alegres, en otras, hay alguien de quien se dice que "es el más enojón"; en ese sentido, dialogar con familiares puede ser una fuente de información poderosa en la exploración de los modos de vivir y de expresar las emociones en la vida adulta.
Producir un ambiente en el que se pueda dialogar sobre las costumbres familiares (aunque sea con un integrante de la familia), y acerca de cómo reaccionan los miembros del hogar ante situaciones en las que se exponen las emociones, permite explicar lo que sucede en las crianzas y lo que se transmite a las nineces. Lo transmitido, entonces, podria ser o no adecuado, pero responde a un modo de ser o a una identidad familiar de la que puede partir la reflexión, el reconocimiento y la transformación hacia prácticas más saludables.
Hacer uso de bebetecas y ludotecas comunitarias da la oportunidad a varias familias de compartir experiencias. Estos lugares usualmente ofrecen espacios grupales gratuitos en los que por medio del canto, la lectura, el juego y la música se crean conexiones emocionales saludables con las nineces, en beneficio de la expresión de emociones a partir de las artes.
Un ejemplo de los servicios que ofrecen las bibliotecas, bebetecas o ludotecas públicas es la sala infantil de la Biblioteca Vasconcelos, en la Ciudad de México.Conozca más de estos espacios en el siguiente enlace:
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Estefania Poncell Hernández, Esra oo oE MExico
