De manera individual, pregunta a tus familiares en qué situaciones experimentan emociones como preocupación, enojo o miedo.
Respuesta orientativa: Los familiares suelen mencionar situaciones cotidianas como problemas de trabajo o dinero (preocupación), discusiones o que no le hagan caso (enojo), y escuchar ruidos fuertes, perros o quedarse solos (miedo). Conviene anotar cada situación con las palabras que use el familiar, respetando siempre su punto de vista.
Pide que te comenten qué hacen para actuar apropiadamente en esas circunstancias.
- Escucha con atención la respuesta de tu familiar.
- Identifica las estrategias que menciona, por ejemplo: respirar profundo, contar hasta diez, hablar con calma, alejarse un momento o buscar ayuda.
- Anota o dibuja esas estrategias para compartir con tus compañeras y compañeros.
- Compara las estrategias de tu familia con las que ya conoces en clase.
Respuesta orientativa: Entre las respuestas más frecuentes están detenerse a respirar, contar hasta diez antes de hablar, expresar lo que sienten con palabras en lugar de gritar, alejarse del lugar para calmarse o pedir ayuda a alguien de confianza. Todas apuntan a una idea clave: primero calmarse y después decidir cómo actuar.
Se recogen situaciones familiares y estrategias para actuar apropiadamente ante la preocupación, el enojo y el miedo.




