En pequeñas comunidades, discutan y escojan una de las emociones que consideren que les cuesta más trabajo manejar, para reflexionar sobre la mejor manera de actuar cuando se presente, con el fin de tomar decisiones acertadas. Para ayudarse, lean la siguiente historia: La actitud de Jaime.
- Emoción elegida: el enojo, porque es la emoción que muestra Jaime y suele ser la más difícil de regular en la infancia.
- ¿Por qué cuesta manejarla? Porque aparece de forma rápida ante situaciones cotidianas (frío, calor, no poder jugar) y puede llevar a reacciones impulsivas como empujar, quitar cosas o gritar.
- Mejor manera de actuar: identificar la emoción, detenerse a respirar, nombrar lo que se siente y buscar ayuda de un adulto o de un compañero antes de reaccionar.
- Decisión acertada: hablar con calma, pedir lo que se necesita y proponer acuerdos de convivencia.
Respuesta orientativa: La emoción más difícil de manejar es el enojo; se puede regular respirando profundo, expresando lo que sentimos con palabras y pidiendo ayuda antes de actuar con violencia.









