Actividad 1. Reglas de convivencia en asamblea
En asamblea, acuerden las reglas de convivencia y de trabajo respetuoso y solidario. Anótenlas en el cuaderno.
Respuesta orientativa: Un acuerdo de aula puede incluir: 1) escuchar con atención y sin interrumpir; 2) levantar la mano para pedir la palabra; 3) respetar las opiniones distintas; 4) compartir los materiales y ayudar a quien lo necesite; 5) cuidar el espacio y el material común; 6) cumplir los acuerdos y revisarlos cuando sea necesario. Se escriben en el cuaderno y se firman como compromiso grupal.
Actividad 2. ¿Cómo cambia el pulso cardiaco al realizar activación física?
El corazón late entre 55 y 85 veces por minuto en reposo. Monitorearlo permite conocer su buen funcionamiento.
Materiales: un reloj o cronómetro y uniforme o ropa adecuada para hacer ejercicio.
Tomar el pulso y contar pulsaciones por minuto
- En orden, coloquen un brazo extendido con la palma de la mano hacia arriba.
- Coloquen los dedos índice y medio de la otra mano sobre la muñeca, haciendo una ligera presión (no usar el pulgar, porque tiene su propio pulso).
- Cuenten las pulsaciones durante 60 segundos con el cronómetro.
- Registren el número en el cuaderno.
Respuesta orientativa: En reposo se espera un valor entre 55 y 85 latidos por minuto. Por ejemplo, si se cuentan 20 pulsaciones en 15 segundos, la frecuencia cardiaca es:
FC = 20 \times \frac{60}{15} = 20 \times 4 = 80 \, \text{latidos por minuto}
El registro personal suele ubicarse entre 55 y 85 latidos por minuto en reposo.
Practicar la toma del pulso varias veces
- Repitan el procedimiento al menos tres veces, alternando el brazo.
- Comparen los valores obtenidos y comenten si son parecidos.
- Después de la activación física, vuelvan a medir el pulso y compárenlo con el valor en reposo.
Respuesta orientativa: Al practicar, la sensación del pulso se vuelve continua y los registros son más estables. Tras la activación física el pulso aumenta (puede superar los 100 latidos por minuto) porque el corazón bombea más sangre y oxígeno a los músculos; al descansar, vuelve poco a poco al valor inicial.
El pulso se percibe de forma continua con la práctica y aumenta con el ejercicio, regresando al valor de reposo durante el descanso.









