Explica por qué el sismo de 2017 permitió identificar avances y áreas de oportunidad en materia preventiva.
- Antes de 2017, parte de la población ya participaba en simulacros de sismos en escuelas, oficinas públicas y privadas.
- El sismo de 2017 sirvió como "prueba real" de esos simulacros, lo que permitió evaluar los pasos ya dados en prevención.
- Al mismo tiempo, evidenció áreas de oportunidad por mejorar: omisiones en el uso de suelo permitido, tipos de estructuras reglamentadas y deficiencias en los materiales de construcción de nuevos inmuebles.
- Consecuencia: numerosos edificios no resistieron el temblor, se derrumbaron y costaron la vida a cientos de personas.
- Investigaciones posteriores mostraron corrupción entre autoridades, empresas constructoras y dueños de inmuebles que derivó en el incumplimiento de los reglamentos de construcción (Criales y Mota, 2019; Sáenz, 2020).
El sismo de 2017 funcionó como un diagnóstico: permitió constatar los avances preventivos (simulacros) y, a la vez, poner al descubierto omisiones normativas y de control, además de casos de corrupción que incumplieron los reglamentos de construcción.




