Explica por qué los actos de corrupción entorpecen el ejercicio de la democracia representativa y qué papel juegan los códigos éticos gubernamentales.
- La democracia representativa funciona cuando los representantes del Estado actúan en favor del bien común y responden a la ciudadanía.
- Los actos de corrupción desvían el uso del poder público hacia intereses particulares, deteriorando la confianza ciudadana y la legitimidad de las decisiones colectivas.
- Por ello, toda persona en funciones públicas debe mantener los valores éticos y morales establecidos en los códigos éticos gubernamentales, que funcionan como marco de obligaciones y límites al poder.
- El cumplimiento de esos códigos restaura la rendición de cuentas y permite que la representación democrática se ejerza con honestidad.
La corrupción pervierte el mandato representativo porque hace prevalecer intereses privados sobre el bien común; los códigos éticos gubernamentales obligan a quienes ocupan cargos públicos a actuar con honestidad, lo que preserva la legitimidad y el funcionamiento de la democracia.






