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Vaca alegre, de Libertad Pantoja

📄 introduccion lengua-y-literatura 🎓 bachillerato · 3° Secundaria México 🇲🇽 MX 🗣 Español
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Página 7 de Colección Nanahuatzin. Múltiples lenguajes.   Libro de Educación Secundaria Grado 3°  Ciclo Escolar 2025 - 2026
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Respuesta rápida

Narrador: el padre de Xime. Síntomas: vómito, fiebre, piel amarilla, vientre hinchado, orina café. Misterio: la madre pregunta quién lo envió y qué doctor.

lengua-y-literatura ⭐⭐ Dificultad 2/5 ⏱ 6 min lectura

Solución — Página 7

Colección Nanahuatzin. Múltiples lenguajes. Libro de Educación Secundaria Grado 3° Ciclo Escolar 2025 - 2026

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Ejercicio 1

Sobre la página

Esta página es la apertura del cuento "Vaca alegre", de Libertad Pantoja, incluido en el libro Múltiples lenguajes de 3.º de secundaria. No contiene ejercicios ni actividades: es texto literario. Por ello, la resolución consiste en analizar y comprender el fragmento.

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Ejercicio 1

¿Quién narra la historia y qué relación tiene con Xime?

  1. El narrador habla en primera persona: "Él fue quien me metió en todo esto".
  2. Menciona a Xime como "mi niña" y comparte decisiones con Ale ("decidimos ir al Infantil Pediátrico").
  3. Por los datos ("nuestras paranoias de padres primerizos cuando Xime nació"), se trata del padre de Xime.
Respuesta

Narra el padre de Xime, en primera persona; Ale es la otra persona que toma decisiones con él (probablemente la madre).

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Ejercicio 2

¿Qué síntomas presenta Xime y cómo evoluciona su enfermedad?

  1. Al inicio: vómito, ojos tristes y fiebre que no baja.
  2. Después: piel amarilla, pancita inflada y orina color café.
  3. Finalmente: mejora la fiebre y duerme tranquila, aunque sigue con el vientre hinchado.
Respuesta

Vómito, fiebre, ojos decaídos, piel amarillenta, vientre hinchado y orina café; luego baja la fiebre y duerme tranquila.

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Ejercicio 3

¿Por qué el narrador desconfía del doctor Vaca Alegre?

  1. Lo describe como "el pediatra más caro, supuestamente el mejor".
  2. En el hospitalito se encuentra con otros dos pacientes de Vaca Alegre, uno con síntomas graves.
  3. El narrador siente que algo no cuadra: "se me hizo muy raro que en el pabellón hubiera otros dos pacientes de Vaca Alegre".
Respuesta

Porque es caro, porque su hija empeora y porque encuentra otros pacientes suyos en el hospital, lo que siembra la sospecha.

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Ejercicio 4

¿Qué efecto produce la pregunta "¿Qué lees?" en el narrador?

  1. El narrador confiesa: "Odio esa pregunta".
  2. La considera "el preludio a que la lectura se vuelva imposible".
  3. Anticipa una cadena de preguntas que terminan en confidencias ajenas.
Respuesta

Le molesta porque interrumpe la lectura y suele desatar conversaciones largas e íntimas no deseadas.

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Ejercicio 5

¿Qué elemento de misterio aparece al final de la página?

  1. La madre de la niña de al lado le pregunta en voz baja: "¿Quién te mandó?".
  2. El narrador responde: "¿Cómo?".
  3. Ella insiste: "¿Sí, quién te envió aquí? ¿Qué doctor?".
Respuesta

La pregunta de la madre sugiere que alguien envía pacientes al hospital, lo que introduce una intriga sobre el doctor Vaca Alegre.

Contenido de la página

Vaca alegre

Libertad Pantoja

José Vaca Alegre. Su nombre parece un chiste, pero ya no puede darme risa. Él fue quien me metió en todo esto. Xime estaba decaída: vomitaba, traía los ojitos tristes y una fiebre que no le bajaba. Normalmente, ella es muy alegre, una pirinola. No sabíamos qué hacer. Ale había empezado a ganar bien y decidimos ir al Infantil Pediátrico a atenderla con Vaca Alegre. Era el pediatra más caro, supuestamente el mejor.

—Si no se recupera en dos días, me la trae de vuelta —me dijo Vaca Alegre.

Pero Xime se puso gravisima, ya no eran sólo el vómito, la fiebre y sus ojitos decaídos, sino que la piel se le veía amarilla y se le infló la pancita. En cuanto notamos que orinaba café, nos la llevamos corriendo al hospitalito de la colonia. El Flaco había atendido todas nuestras paranoias de padres primerizos cuando Xime nació.

Cuando llegamos al hospitalito, nos dijeron que el Flaco ya no estaba. Se había cambiado de colonia. Decidimos quedarnos. Ale se durmió recargado en un sillón y a mí me tocó la primera guardia. Platiqué con algunos de los padres que estaban despiertos. Se me hizo muy raro que en el pabellón hubiera otros dos pacientes de Vaca Alegre. Uno de ellos, como de cinco años, balbuceaba algo indescifrable. El otro, cerca de la edad de mi niña, no se veía mal, pero se negaba a comer y a hablar. Según lo que me platicó su madre, en cuanto probaba bocado, la comida salía más rápido de lo que había entrado; la mayor parte de las veces con sangre.

Xime se veía amarillenta y sonreía con sueño. Se indignó de que le pusieron pañal. Acababa de aprender a ir al baño, pero no podía ni caminar de lo débil que estaba. Se durmió pronto. Aunque seguía con el vientre hinchado, ya no tenía fiebre y su sueño era tranquilo. Saqué un libro de la bolsa pensando que iba a ser una noche larga —no imaginaba cuánto— cuando la madre de la niña de la cama de al lado me preguntó en voz baja:

—¿Qué lees?

Odio esa pregunta, es el preludio a que la lectura se vuelva imposible: después de esta interrogante, viene otra y otra más hasta que uno termina sabiendo las causas por las cuales la persona que pregunta quiere terminar su matrimonio. No sucedió. Estaba por darle el nombre de mi libro cuando me hizo una señal para que me acercara.

—¿Quién te mandó? —me dijo.

—¿Cómo?

—Sí, ¿quién te envió aquí? ¿Qué doctor?

—Ninguno —dije sin entender a qué se refería con enviar.

Glosario (5)

pirinola
Juguete de madera con forma de trompo; en el texto se usa como comparación para decir que Xime es inquieta y alegre.
pabellón
Área o sala de un hospital donde se atiende a varios pacientes.
paranoias
Preocupaciones excesivas o infundadas; aquí se refiere a los miedos de padres primerizos.
guardia
Turno de vigilancia o atención, especialmente en un hospital.
preludio
Aquello que antecede o introduce algo; en el texto, la pregunta que anticipa una conversación.

Preguntas para practicar

¿Qué opinas de la actitud del narrador hacia el doctor Vaca Alegre?

El narrador muestra desconfianza y resignación: lo llama "el pediatra más caro, supuestamente el mejor", lo que sugiere que no está convencido de su calidad. Esa desconfianza crece al encontrar otros pacientes del mismo doctor en el hospital, lo que alimenta la sospecha de que algo no está bien.

¿Por qué crees que la madre de la niña de al lado pregunta "¿Quién te mandó?"?

La pregunta sugiere que ella sospecha que los pacientes llegan al hospital por recomendación de alguien, posiblemente del doctor Vaca Alegre. Esto introduce un elemento de misterio y hace pensar que hay algo irregular en la forma en que el doctor deriva a sus pacientes.

Temas y conceptos clave

LiteraturaCuentoNarrativa mexicana contemporáneaNarrador en primera personaPersonaje protagonistaConflictoAmbiente hospitalarioSuspenso
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Figuras de la página (2)

Ilustración de una persona adulta acostada en una cama de hospital abrazando a una niña pequeña que duerme; la niña viste pijama morado. Ilustración de Gimenna Schiaffini Rosales.
Figura 1 image
Ilustración de un médico joven con lentes, bata blanca y estetoscopio, sosteniendo una tabla de apuntes; al lado, el nombre de la ilustradora Gimenna Schiaffini Rosales.
Figura 2 image

Preguntas que la gente también hace

¿Quién es el narrador del cuento Vaca alegre?
Consulta la solución completa arriba o explora el libro entero para temas relacionados.
¿Qué enfermedad tiene Xime en el cuento Vaca alegre?
Consulta la solución completa arriba o explora el libro entero para temas relacionados.
¿Por qué la madre pregunta quién envió al narrador al hospital?
Consulta la solución completa arriba o explora el libro entero para temas relacionados.
📌 Antes de leer esto
  • • Reconocer elementos del cuento: narrador, personajes, trama, ambiente
  • • Identificar el punto de vista narrativo
Siguiente tema sugerido
Continuación del cuento "Vaca alegre" y análisis del desenlace
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2487 caracteres

Vaca alegre

Libertad Pantoja

José Vaca Alegre. Su nombre parece un chiste,pero ya no puede darme risa. Él fue quien me metió en todo esto.Xime estaba decaida:vomitaba, traia los ojitos tristes y una fiebre que no le bajaba. Normalmente, ella es muy alegre, una pirinola. No sabiamos qué hacer. Ale habia empezado a ganar bien y decidimos ir al Infantil Pediátrico a atenderla con Vaca Alegre. Era el pediatra más caro, supuestamente el mejor.

—Si no se recupera en dos dias, me la trae de vuelta— me dijo Vaca Alegre.

Pero Xime se puso gravisima, ya no eran sólo el vómito, la fiebre y sus ojitos decaidos, sino que la piel se le veia amarilla y se le infló la pancita. En cuanto notamos que orinaba café, nos la llevamos corriendo al hospitalito de la colonia. El Flaco habia atendido todas nuestras paranoias de padres primerizos cuando Xime nació.

Cuando llegamos al hospitalito, nos dijeron que el Flaco ya no estaba. Se habia cambiado de colonia. Decidimos quedamos. Ale se durmió recargado en un sillón y a mí me tocó la primera guardia.Platiqué con algunos de los padres que estaban despiertos. Se me hizo muy raro que en el pabellón hubiera otros dos pacientes de Vaca Alegre.Uno de ellos, como de cinco años, balbuceaba algo indescifrable. El otro, cerca de la edad de mi nina, no se veia mal, pero se negaba a comer y a hablar. Según lo que me platicó su madre, en cuanto probaba bocado, la comida salia más rápido de lo que habia entrado;la mayor parte de las veces con sangre.

Xime se veia amarillenta y sonreia con sueno.Se indignó de que le pusieron pañal. Acababa de aprender a ir al bano, pero no podia ni caminar de lo débil que estaba. Se durmió pronto.Aunque seguia con el vientre hinchado, ya no tenia fiebre y su sueño era tranquilo. Saqué un libro de la bolsa pensando que iba a ser una noche larga —no imaginaba cuánto— cuando la madre de la nina de la cama de al lado me preguntó en voz baja:

—iQué lees?

Odio esa pregunta, es el preludio a que la lectura se vuelva imposible: después de esta interrogante, viene otra y otra más hasta que uno termina sabiendo las causas por las cuales la persona que pregunta quiere terminar su matrimonio. No sucedió. Estaba por darle el nombre de mi libro cuando me hizo una señal para que me acercara.

—iQuién te mandó?—me dijo.

—iCómo?

—Si, jquién te envió aqui? jQué doctor?

—Ninguno —dije sin entender a qué se referia con enviar.

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