Reconocer las habilidades, intereses y necesidades como parte de la planificación del horizonte de expectativas individual y colectivo para un proyecto de vida.
- Identificar las tres dimensiones que integran el proyecto de vida: habilidades (lo que sabes hacer), intereses (lo que te atrae o apasiona) y necesidades (lo que requieres para crecer).
- Recordar que la planificación no es lineal: se avanza de manera iterativa, ajustando el rumbo conforme se avanza.
- Tener siempre presente el horizonte de expectativas que se desea alcanzar.
- A partir de ese horizonte, identificar cuatro elementos: el origen (punto de partida), las necesidades (qué falta), los retos (obstáculos a superar) y el resultado (logro esperado).
- Ejemplo de pizarra: en la columna de habilidades se anotan Liderazgo y Creatividad; en la de intereses, Deporte y Lectura; en la de necesidades, lo que el estudiante requiere desarrollar.
El proyecto de vida se planifica reconociendo habilidades, intereses y necesidades, y usando el horizonte de expectativas para determinar origen, necesidades, retos y resultado.









