En Mexico, la desigualdad constituye una problemática muy compleja que afecta a una gran parte de la población. Por ejemplo, de acuerdo con los resultados presentados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Politica de Desarrollo Social (Coneval), en 2020, el sector de la población que presentaba mayor indice de pobreza era el de ninos, ninas y adolescentes. Con respecto a la población adulta, los municipios que contaban con 80% de población en situación de pobreza se ubicaron en zonas especificas del sur del país y en regiones indigenas.
Las desigualdades no tienen relación con las habilidades, las capacidades o los méritos de las personas, sino con las estructuras sociales que permiten que haya personas con muchos privilegios y otras con muchas restricciones.
Cuando un grupo ostenta el poder económico, social y politico tiene la facultad de mostrar sus valores, creencias e intereses como si fueran los de la mayoría o como verdades indiscutibles. Eso es llamado hegemonia o pensamiento hegemónico. De esta manera, sus formas de pensar y actuar son consideradas universales,naturales, ideales o correctas. Por esta razón, en diversas sociedades, a algunas personas se les considera normales, preferibles o superiores, mientras que a otras,raras, despreciables o inferiores. Si las causas de la diferenciación social no se problematizan, se puede pensar que el origen de la desigualdad es individual y no social. La meritocracia aparece cuando las personas creen que tener riqueza y poder es resultado sólo de su esfuerzo y, por tanto, sus méritos los han colocado en la posición que ocupan. A continuación, se muestran algunas de las estructuras sociales que perpetúan las desigualdades y la discriminación:
a) Patriarcado. Es una forma de organización social que, a pesar de ser muy antigua, se mantiene hasta la actualidad. Ocurre cuando los hombres han conseguido de forma abusiva un mayor poder económico, politico y social, sobre las mujeres, las infancias y las personas mayores. Se sustenta en creencias y estereotipos relacionados con el género y se basa en una supuesta superioridad fisica e intelectual de los hombres y una tendencia natural de las mujeres para encargarse de cuidados y quehaceres domésticos. Esto se manifiesta cuando a las mujeres se les paga un salario inferior por
el mismo trabajo o en la dificultad adicional que ellas enfrentan por la doble jornada; es decir, hacen el trabajo remunerado y además el doméstico y de cuidados en el hogar. En el patriarcado, las mujeres no tuvieron derecho a votar ni a ser candidatas durante mucho tiempo.
En América Latina, la mayoria de las mujeres logró tener derechos politicos hasta el siglo xx y, aunque ya pueden postularse para aspirar a cargos de elección popular, el patriarcado se manifiesta en los obstáculos que enfrentan por parte de las instituciones, en la desconfi anza y los prejuicios de los votantes por el hecho de ser mujeres o en la carga de trabajo adicional que tienen debido a que, en muchos casos, también deben encargarse de la gestión del hogar, entre otros. Las anteriores son dificultades adicionales que los hombres rara vez enfrentan.
Aunque en México las mujeres fueron reconocidas politicamente en 1953, hasta 2018sólo nueve habian sido gobernadoras de algún estado y, hasta 2024, ninguna mujer había ocupado la presidencia del país.
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