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Página — Literatura Sin nivel (pág. 102)

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Página 102 de Arguedas, entre el fuego y el amor : textos seleccionados para estudiantes de Educación Básica · 2021
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En ese instante, las campanas tocaron a rebato y un griterío de mujeres, tan alto como el sonido de las campanas, llegó desde la plaza. Lleras y Romero saltaron a la calle y siguieron adelante,hacia la plaza. Todos los seguimos.

El portero empezó a gritar en quechua:

—jSe escapan, Padrecitos!jAuxilio!

En la primera esquina nos encontramos con Antero; venia corriendo. Rondinel iba conmigo.

—jEl Flaco, no!—dijo Antero—. Tu mamá irá a buscarte al Colegio y se alocará si no te encuentra. Anda a tu casa. jCorre! La plaza está hirviendo de mujeres rabiosas. Te pueden atropellar. jTe pueden matar! jAnda!

Rondinel dudaba, entre el espanto y la curiosidad.

jLlévenme, hermanitos!—dijo.

En la energia con que Antero hablaba parecia encontrar la protección suficiente.

—jQuiero ir, Markask'a! jLlévame, hermanito!

— jNo! —le replicó Antero—. Hay mucha gente. Es como un repunte de agua. iQuién podria cuidarte, hermano? Te contaremos todo. Sube a un balcón de tu casa y verás pasar a la gente. jYa!Nosotros vamos a carrera.

Partimos, y el Flaco no pudo seguirnos. Volví la cabeza para verlo, cuando llegamos al final de la calle. Rondinel seguia aún en el mismo sitio, dudando.

Cuando desembocamos a la plaza, una gran multitud de mujeres vociferaba, extendiéndose desde el atrio de la iglesia hasta más allá del centro de la plaza. Todas llevaban mantas de Castilla y sombreros de paja. Los colegiales miraban a la multitud desde las esquinas. Nosotros avanzamos hacia el centro. Antero se abria paso, agachándose y metiendo la cabeza entre la cintura de las mujeres.

No se veian hombres. Con los pies descalzos o con los botines altos, de taco, las mujeres aplastaban las flores endebles del"parque", tronchaban los rosales, los geranios, las plantas de lirios y violetas. Gritaban todas en quechua:

—jSal, sal! jLos ladrones, los pillos de la Recaudadora!

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