El ciervo escondido
Respuesta rápida
El ciervo escondido es una fábula filosófica china que cuestiona la distinción entre sueño y realidad: el leñador, el segundo hombre, el juez y el rey quedan todos envueltos en la misma duda sobre quién está despierto y quién sueña.
Solución — Página 150
Antología literaria 4 · 2020
Lectura
EL CIERVO ESCONDIDO Liehtse · siglo IV a. C. · (chino) Tomado de Borges & Casares (1955)
Un leñador de Cheng se encontró en el campo con un ciervo asustado y lo mató. Para evitar que otros lo descubrieran, lo enterró en el bosque y lo tapó con hojas y ramas. Poco después olvidó el sitio donde lo había ocultado y creyó que todo había ocurrido en un sueño. Lo contó, como si fuera un sueño, a toda la gente. Entre los oyentes hubo uno que fue a buscar al ciervo escondido y lo encontró. Lo llevó a su casa y dijo a su mujer:
—Un leñador soñó que había matado un ciervo y olvidó dónde lo había escondido y ahora yo lo he encontrado. Ese hombre sí que es un soñador.
—Tú habrás soñado que viste un leñador que había matado un ciervo. ¿Realmente crees que hubo un leñador? Pero como aquí está el ciervo, tu sueño debe ser verdadero —dijo la mujer.
—Aun suponiendo que encontré al ciervo por un sueño —contestó el marido—, ¿a qué preocuparse averiguando cuál de los dos soñó?
Aquella noche el leñador volvió a su casa, pensando todavía en el ciervo, y realmente soñó, y en el sueño soñó el lugar donde había ocultado al ciervo y también soñó quién lo había encontrado. Al alba fue a casa del otro, y encontró al ciervo. Ambos discutieron y fueron ante un juez para que resolviera el asunto. El juez le dijo al leñador:
—Realmente mataste un ciervo y creíste que era un sueño. Después soñaste realmente y creíste que era verdad. El otro encontró al ciervo y ahora te lo disputa, pero su mujer piensa que soñó que había encontrado un ciervo que otro había matado. Luego, nadie mató al ciervo. Pero como aquí está el ciervo, lo mejor es que se lo repartan.
El caso llegó a oídos del rey de Cheng y el rey de Cheng dijo: —¿Y ese juez no estará soñando que reparte un ciervo?
Análisis
La fábula plantea una regresión infinita de dudas epistemológicas: cada personaje que intenta resolver quién sueña queda a su vez en cuestión. El rey cierra la historia señalando que incluso el acto de juzgar puede ser un sueño, disolviendo toda certeza sobre la realidad objetiva. Anticipa temas propios del budismo zen y del escepticismo filosófico occidental.
Temas centrales:
- Sueño vs. realidad: La frontera entre ambos estados es borrosa e indeterminada.
- Relatividad del conocimiento: Nadie puede probar con certeza lo que es real.
- Ironía filosófica: El juez que juzga queda también bajo sospecha de soñar.
Preguntas que la gente también hace
¿Qué diferencia hay entre sueño y realidad en la fábula de Liehtse?
¿Por qué el rey pone en duda al juez al final del cuento?
¿Qué mensaje filosófico transmite 'El ciervo escondido'?
¿Quién es Liehtse y a qué tradición filosófica pertenece?
¿Cómo se relaciona esta fábula con el escepticismo y el budismo zen?
- • Concepto de fábula y moraleja en literatura
- • Noción básica de filosofía oriental (budismo, taoísmo)
- • Comprensión de texto narrativo con diálogos
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 1821 caracteres
EL CIERVO ESCONDIDO1 siglo IV a. C. LIEHTSE (chino) ?
n leñador de Cheng se encontró en el campo con un ciervo asustado y lo mató. Para evitar que otros lo descubrieran,lo enterró en el bosque y lo tapó con hojas y ramas. Poco después olvidó el sitio donde lo había ocultado y creyó que todo había ocurrido en un sueño. Lo contó, como si fuera un la gente. Entre los oyentes hubo uno que fue a buscar al ciervo
escondido y lo encontró. Lo llevó a su casa y dijo a su mujer:
-Un leñador soñó que había matado un ciervo y olvidó dónde lo había escondido y ahora yo lo he encontrado. Ese hombre sí que es un soñador.
—Tú habrás soñado que viste un leñador que había matado un ciervo.;Realmente crees que hubo un leñador? Pero como aquí está el ciervo, tu sueño debe ser verdadero —dijo la mujer.
—Aun suponiendo que encontré al ciervo por un sueño—contestó el marido—, ia qué preocuparse averiguando cuál de los dos soñó?
Aquella noche el leñador volvió a su casa, pensando todavía en el ciervo, y realmente soñó, y en el sueño soñó el lugar donde había ocultado al ciervo y también sonó quién lo había encontrado. Al alba fue a casa del otro,y encontró al ciervo. Ambos discutieron y fueron ante un juez para que resolviera el asunto. El juez le dijo al leñador:
—Realmente mataste un ciervo y creíste que era un sueño. Después soñaste realmente y creíste que era verdad. El otro encontró al ciervo y ahora te lo disputa, pero su mujer piensa que soñó que había encontrado un ciervo que otro había matado. Luego, nadie mató al ciervo. Pero como aquíestá el ciervo, lo mejor es que se lo repartan.
El caso legó a oídos del rey de Cheng y el rey de Cheng dijo: \text{—}\dot{)}Y ese juez no estará soñando que reparte un ciervo?

C
1 Tomado de Borges & Casares (1955).
148
Otros libros recomendados

El muñeco de brea. Cuento No. 16 · 2012
MINEDU
17 págs.

¿Paita piñayetiri? Cuento No. 26 · 2012
MINEDU
19 págs.

La huallata y el zorro. Cuento No. 22 · 2012
MINEDU
21 págs.

La fiesta de la Candelaria. Cuento No. 23 · 2012
MINEDU
15 págs.

La papa, tesoro de la tierra. Cuento No. 13 · 2012
MINEDU
13 págs.

Abecedario. Cuento No. 25 · 2012
MINEDU
18 págs.

Arojeitake ashitarori impoiji amabentakotirori aipatsite. Cuento No. 30 · 2012
MINEDU
17 págs.

Antami, antamijaniki abintantatsiri. Cuento No. 29 · 2012
MINEDU
17 págs.
