Observa las escenas y descubre si son iguales o diferentes. Marca con un aspa sobre la escena de abajo cada diferencia que encuentres y pinta uno de los círculos. Al final, indica si son iguales o diferentes y cuántas diferencias hay.
- Comparar las dos escenas de la Plaza de Armas de Moyobamba elemento por elemento: bancas, personas sentadas, personas que pasean, turistas con cámara, árboles, aves, faroles y piso.
- Registrar cada elemento que aparece en la escena de arriba y no en la de abajo (o que cambia de posición, color o cantidad).
- Marcar con un aspa (X) sobre la escena inferior cada diferencia localizada.
- Contar las aspas marcadas: ese número es la cantidad de diferencias.
- Pintar un círculo por cada diferencia encontrada y responder: las escenas son diferentes.
Paso 1
Orientación para la docente: dar tiempo a los niños para observar las escenas y resolver el desafío.
Respuesta orientativa: Se sugiere presentar las escenas sin apuro, permitir la exploración libre y luego preguntar qué observan. El tiempo debe ajustarse al ritmo de cada niño, sin presionar ni comparar con sus compañeros.
Paso 2
Conversar después del desafío: ¿cómo lo resolvieron?, ¿fue fácil o difícil y por qué?, ¿cuántas diferencias encontraron?, ¿alguien encontró más o menos?
Respuesta orientativa: El diálogo permite que los niños verbalicen sus estrategias de comparación y conteo, comparen sus resultados con los de otros y desarrollen la autorregulación. La docente escucha sin corregir de inmediato y valora los distintos caminos de solución.
Paso 3
Conversar sobre lo que hacen en la Plaza de Armas y si conocen otra plaza.
Respuesta orientativa: Se busca vincular la actividad con experiencias previas y con el entorno local: qué se hace en una plaza, quiénes la visitan, qué elementos tiene (bancas, jardines, monumentos). Así el desafío cobra sentido cultural y se conecta con la unidad didáctica.
Las escenas son diferentes. El número exacto de diferencias depende de la ilustración de las dos escenas (no visible en esta página de guía); el niño debe contar sus aspas y pintar ese mismo número de círculos.