Elige a un integrante de tu familia. Luego, pinta los círculos según las características que tenga tu familiar.
- Elige a un familiar cercano (mamá, papá, abuelo, tío, hermano, etc.).
- Lee cada tarjeta y decide si esa característica corresponde o no a tu familiar.
- Pinta el círculo de las tarjetas que sí lo describen.
Respuesta orientativa: A continuación se muestra un ejemplo de cómo quedaría la actividad si el familiar elegido es la mamá:
| Característica | ¿La tiene? | Círculo pintado |
|---|---|---|
| Su contextura es delgada. | Sí | Sí |
| Sus ojos son grandes. | Sí | Sí |
| Su cabello es lacio. | No | No |
| Es alegre. | Sí | Sí |
| Le gusta jugar fútbol. | No | No |
| Su cabello es negro. | Sí | Sí |
| Su cabello es ondulado. | No | No |
| Su contextura es gruesa. | No | No |
| Le gusta leer. | Sí | Sí |
Intercambio con un compañero
Intercambia tus respuestas con un compañero. Comenten.
- Muestra a tu compañero las tarjetas que pintaste.
- Explícale por qué elegiste esas características.
- Escucha las características que él o ella marcó y comparen en qué se parecen y en qué se diferencian.
Respuesta orientativa: Al comentar con un compañero se descubre que cada familia es distinta y que las personas tenemos rasgos parecidos, pero no somos iguales. Esta conversación ayuda a reunir palabras y detalles para escribir luego una descripción.
Reflexión final
Todas las personas tenemos características diferentes. Podemos tener rasgos parecidos, pero no existen dos personas iguales.
Respuesta orientativa: La actividad enseña que cada persona es única y que observar y nombrar las características de alguien es el primer paso para describirlo con respeto y precisión.
Se pintan los círculos de las características que sí tiene el familiar elegido; en el ejemplo: contextura delgada, ojos grandes, es alegre, cabello negro y le gusta leer.

