Preguntas de comprensión sobre el texto sobre la afición de armar rompecabezas.
Determinar si quien narra es niño o adulto y justificar con el texto.
- El relato usa la primera persona y menciona "mi hija" y "varios amigos" con los que se reúne los fines de semana.
- También dice que invitó a "amigos o familiares" a compartir y que ellos se quedaban "unos días más"; una hija y visitas que se hospedan indican vida adulta.
- Además se describe como "más experta" con "el pasar de los años" y firma como "Semilla", un nombre distinto al verdadero (seudónimo).
Es una adulta. Lo revelan frases como "mi hija", "amigos o familiares" que se quedan a dormir y "con el pasar de los años me he vuelto más experta".
Explicar por qué le divierte armar rompecabezas.
- Tiene tácticas propias que "nunca le fallan" (empezar por los bordes), lo que le da confianza y reto.
- Lo comparte: los fines de semana arma piezas de más de cinco mil con su hija y amigos.
- Invita a visitas a probarlo y logra que algunos "terminen enganchados", lo que le produce satisfacción.
Le divierte porque es un reto que dominó con la práctica, porque la hace compartir tiempo de calidad con hija y amigos, y porque siente satisfacción al contagiar la afición a otros.
Usar ideas del texto para convencer a Alonso de que arme un rompecabezas.
- Responder a su objeción de "demora demasiado tiempo": se puede empezar por uno pequeño y por los bordes, siguiendo la táctica "siempre empiezo por los bordes, nunca por el centro".
- Responder a "quiero verlo completo ya": compartirlo con amigos o familiares hace el proceso ameno y el tiempo pasa entretenido.
- Argumento de resultado: incluso los visitantes se quedaron días extras por no querer irse sin verlo armado.
Respuesta orientativa: Se le puede decir que, si empieza por los bordes y lo arma acompañado, el proceso se vuelve corto y divertido; además, la autora demuestra que quien prueba uno queda enganchado y disfruta verlo terminado.