¿Te ha pasado alguna vez como espectador? ¿Recuerdas una obra que te haya hecho pensar o sentir lo que vivían los personajes?
- Se identifica la emoción central que Aristóteles atribuye al teatro: compasión y temor, que producen la catarsis o purificación.
- Se reconoce que las situaciones representadas son verosímiles, es decir, creíbles y posibles en la vida real.
- Se relaciona la obra vista con una experiencia personal: un personaje que enfrentó un dilema moral similar al propio.
- Se concluye que la reflexión surge al imaginar que algo similar podría ocurrirnos, lo que permite revisar nuestras decisiones.
Respuesta orientativa: Sí. Recuerdo una obra sobre una familia que migraba y debía dejar su pueblo; sentí compasión por el personaje y temor ante la incertidumbre, y eso me llevó a pensar en las decisiones que yo tomaría en una situación así. Esa identificación emocional es justamente la catarsis de la que habla Aristóteles.







