Necesidad de saber: escribe preguntas que te surjan sobre los alimentos.
- Se trata de una lluvia de ideas personal: no hay respuesta única, pero las preguntas deben ser abiertas y relacionadas con los alimentos.
- Conviene formular de 3 a 4 preguntas que puedan responderse durante la lección.
- Se escriben en el recuadro superior de la rosa de los vientos (zona norte).
Respuesta orientativa: ¿Por qué necesitamos comer todos los días? ¿Qué nutrientes tiene una manzana? ¿Qué le pasa a mi cuerpo si solo como dulces? ¿Cómo sabe mi estómago qué alimento llegó? ¿Por qué la comida de mi casa es distinta a la de otros países?
Obstáculos: ¿qué crees que puede ser difícil de aprender sobre los alimentos?
- Se piensa en las partes del tema que parecen más complicadas.
- Se nombran dificultades concretas, no generales.
- Se escriben en el recuadro izquierdo (zona oeste).
Respuesta orientativa: Memorizar los nombres de los nutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales) y recordar qué alimento aporta cada uno; también me parece difícil entender por qué un mismo alimento puede ser saludable en poca cantidad y dañino en exceso.
Entusiasmo: ¿qué te entusiasma de lo que vas a aprender?
- Se identifica lo que más llama la atención del tema.
- Puede relacionarse con experimentos, etiquetas o comidas reales.
- Se escribe en el recuadro derecho (zona este).
Respuesta orientativa: Me entusiasma leer las etiquetas de los alimentos que hay en mi casa para descubrir sus nutrientes y hacer experimentos para comprobar qué alimentos contienen almidón o grasa.
Sugerencias para aprender: ¿cómo te gustaría aprender en esta lección?
- Se proponen formas de trabajo que ayuden a aprender mejor.
- Deben ser acciones realizables dentro de la sala de clases.
- Se escriben en el recuadro inferior (zona sur).
Respuesta orientativa: Me gustaría aprender con trabajos en grupo, observando y clasificando alimentos reales, haciendo experimentos sencillos y presentando un afiche sobre una alimentación saludable.








