LECTURA TEMA 3
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EVALUACIÓN DE ARGUMENTOS
Una vez que podemos reconocer que hay
distintos tipos de argumentos, así como las
situaciones en las que se emplean, ¿cómo
podemos reconocer cuándo estamos ante
buenos argumentos?
Antes de contestar esta cuestión, hay una
pregunta previa que debemos responder: ¿qué
entendemos por “buenos argumentos”? No es
una pregunta de fácil respuesta. Es necesario
tener claras las motivaciones que llevan a la
generación de argumentos, porque no sólo
interesa tener estructuras impecables que
muestren en qué casos está justificado el paso
de premisas a conclusión. Interesa también
que aquello de lo que se habla sea verdadero
o, al menos, verosímil; pero además, debería
ser pertinente y relevante de acuerdo con
la situación que se está considerando y las
particulares circunstancias de su producción.
Incluso pueden interesar otros factores
cercanos a la creación del argumento, como
considerar las repercusiones emocionales y
éticas que tiene, tanto en el productor como en
el receptor del argumento.
Ofrecer criterios exhaustivos para la evaluación
de los argumentos tomando en cuenta todas
las consideraciones anteriores es una tarea
enorme que, de hecho, aún está en proceso por
parte de los especialistas. En lugar de ello, aquí
podemos ocuparnos de una tarea más modesta
y considerar cuáles son los criterios mínimos
que nos permiten reconocer cuándo debemos
rechazar un argumento o, por lo menos,
cuándo debemos poner en tela de juicio su
aceptación. Para ubicar esos criterios mínimos
hay que tomar en cuenta las consideraciones
de estructura, contenido y contexto que están
presentes en un argumento. Con base en ellos
destacamos los siguientes criterios:
e Respecto de su estructura: que cumplan
con la validez en el caso de argumentos
deductivos, y que cumplan con una
estructura aceptable en el caso de
argumentos no deductivos.
e Respecto de su contenido: que las
premisas tengan un contenido verdadero
o al menos verosímil, y que la información
proporcionada sea suficiente respecto de
lo que se afirma en la conclusión.
e Respecto de su contexto: que las premisas
aporten información relevante para
sustentar la conclusión, tomando en cuenta
el contexto de generación del argumento.
Los conceptos asociados con la evaluación
de argumentos son entonces los siguientes:
validez, aceptabilidad, verdad, verosimilitud,
suficiencia y relevancia.
Universidad Autónoma de México (UNAM), (s/
año). Evaluación de Argumentos. URL: https://
n9.cl/fmsx4g
https://n9.clóoornr
Texto de Filosofía 59