Invite, por medio del juego, a abordar temas de convivencia que quizá son dificiles de tratar con el diálogo, como el conflicto. Puede retomar situaciones conflictivas y crear una dinámica que se vuelva habitual, por ejemplo, "con caras y gestos digo lo que pienso y siento", para fomentar la escucha, comprensión mutua y resolución de conflictos. Si las nineces se enfrentan a momentos frustrantes,es decisivo permitir que se expresen a través del juego, creen con el cuerpo gestos y senas que den salida a la frustración y abran un canal de comunicación en el cual las familias o cuidadores intervengan y orienten, validen sus emociones y reconozcan que lo que no es
normal es resolver con violencias. Para ello,puede ayudar a verbalizar o representar según las circunstancias del conflicto.
Otra opción es proponerles crear un espacio en casa donde puedan acudir siempre que se presente un conflicto. "El lugar de los acuerdos"puede ayudar a formar la costumbre del dialogo mediante el uso de un objeto o un juego para dar la palabra y asignar turnos con el fin de generar acuerdos. Conforme a las características y gustos de su familia, los acuerdos pueden quedar a la vista para aprender sobre prácticas que lastiman a otras personas, que ayudan a evitar conductas violentas, o que permiten resarcir las consecuencias de conductas violentas.
7
CUANDO JUGAMOS,APRENDEMOS

