Formar un círculo de diálogo en plenaria, acordando reglas previas: prestar atención a las opiniones, sentimientos y emociones de los demás, mantener actitud de respeto, evitar las burlas y decir «no» cuando no se esté de acuerdo o se sienta incomodidad. Luego conversar sobre los siguientes puntos.
¿Qué aprendieron durante esta aventura?
Respuesta orientativa: Aprendimos que todas las personas tenemos derechos a ser tratadas con respeto y a estar a salvo; reconocimos qué situaciones son de maltrato o acoso, que no todas las conductas amistosas lo son, y que podemos expresar nuestros límites con la palabra «no».
¿Qué pueden hacer para cuidarse ante una situación de maltrato o acoso?
Respuesta orientativa: Pueden alejarse de la situación, decir «no» con firmeza, no guardar silencio, mantenerse cerca de personas de confianza, no responder con violencia y documentar o contar lo sucedido a un adulto. También pueden evitar lugares o momentos en que se sientan vulnerables y buscar compañía.
¿A quiénes pueden acudir en caso de que se encuentren en una situación de riesgo?
Respuesta orientativa: Pueden acudir a sus padres o tutores, a su maestra o maestro, a la dirección de la escuela, a los familiares de confianza y, si el riesgo es grave, a las autoridades o a los servicios de emergencia. También a personas adultas de su comunidad que les generen confianza.
¿Para qué les sirve lo que aprendieron?
Respuesta orientativa: Les sirve para reconocer a tiempo cuando algo no está bien, para defenderse con la palabra, para pedir ayuda sin miedo y para cuidar también a sus compañeros, construyendo un ambiente escolar más respetuoso y seguro para todos.




