Anoten qué tan difícil fue aplastar la figura.
- Observa la figura que intentaste aplastar (papel, cartón u otro material de la actividad anterior).
- Compara la fuerza que tuviste que aplicar con la de otras figuras: ¿la aplastaste con los dedos, con la palma de la mano o pisándola?
- Registra la dificultad con una escala sencilla, por ejemplo: muy fácil, fácil, difícil o muy difícil, y escribe una razón breve.
Respuesta orientativa: Muy fácil: la figura se deformó con poca fuerza, por ejemplo, con apretarla con los dedos. Si costó más trabajo o hubo que pisarla, se clasifica como difícil.


