Reúnanse con su pequeña comunidad y presenten a la comunidad en general el cartel que elaboraron.
En la presentación, comenten el tipo de residuos que se producen en su escuela y resalten los que son inorgánicos no reciclables.
- Identifiquen los residuos que genera la escuela y clasifíquenlos en orgánicos e inorgánicos.
- Marquen con rojo los inorgánicos no reciclables: unicel, envolturas metalizadas, bolsas de plástico sucio, pañales, cubrebocas, pilas, plumones gastados.
- Marquen con verde los inorgánicos reciclables: PET, latas de aluminio, papel y cartón limpios, vidrio entero.
- Presenten el cartel mostrando ambos grupos y expliquen por qué los no reciclables no vuelven a ser materia prima.
Respuesta orientativa: En la escuela se producen residuos orgánicos (restos de comida del recreo) e inorgánicos. Los inorgánicos no reciclables son los que no se pueden transformar de nuevo en materia prima, como el unicel, las envolturas metalizadas y los cubrebocas; por eso deben reducirse al máximo.
Inviten a su comunidad a reflexionar sobre lo que pueden hacer para no generar ese tipo de residuos.
- Propongan sustituciones: botella reutilizable en lugar de vaso desechable, lunch con recipientes lavables en lugar de bolsas.
- Sugieran compras a granel y evitar productos con doble empaque.
- Acuerden una meta medible: reducir a la mitad los residuos no reciclables en un mes.
Respuesta orientativa: La mejor acción es no generarlos: llevar agua en botella reutilizable, usar recipientes lavables para el lunch, evitar el unicel y preferir productos sin empaques innecesarios. Reducir es más eficaz que reciclar porque evita el residuo desde el origen.
Animen a reflexionar acerca de qué hacer con los residuos inorgánicos no reciclables que ya existen.
- Reutilizar: convertirlos en material de construcción (botellas rellenas y compactadas como "ladrillos ecológicos").
- Separar y entregar pilas y electrónicos en puntos de acopio especiales.
- Evitar quemarlos o tirarlos al aire libre, porque contaminan suelo y aire.
Respuesta orientativa: Los residuos no reciclables que ya existen pueden reutilizarse en construcciones escolares, como muros o jardineras hechas con botellas rellenas de plástico compactado. Lo que no se pueda reutilizar debe entregarse en centros de acopio autorizados, nunca quemarse ni arrojarse al ambiente.









