Coloquen uno a uno los residuos en la botella de plástico hasta que no quede un solo hueco.
Pidan a estudiantes de grados superiores aplastar con una varilla o un palo los residuos dentro de la botella.
- Se introduce cada residuo limpio y seco en la botella.
- Con una varilla o palo se presiona hacia el fondo para compactar.
- Se repite hasta eliminar los huecos de aire.
La compactación con varilla aumenta la densidad del relleno y evita espacios vacíos.
Si aún queda espacio, continúen llenando la botella con residuos inorgánicos no reciclables.
- Se seleccionan residuos como bolsas, envolturas o unicel.
- Se añaden en capas pequeñas.
- Se compactan nuevamente con la varilla.
Se completa el volumen con residuos no reciclables hasta que la botella quede rígida.
¡No olviden tapar la botella!
- Se coloca la tapa original.
- Se verifica que cierre bien.
La tapa impide la salida de residuos y la entrada de contaminantes.
Pidan a un adulto que coloque un pegamento en el área de la tapa para evitar que entren contaminantes a la botella. Listo, ¡ya tienen un ecoladrillo!
- Un adulto aplica pegamento alrededor de la tapa.
- Se deja secar.
- Se etiqueta el ecoladrillo.
El pegamento sella la tapa y garantiza un ecoladrillo hermético.










