En pequeñas comunidades y con apoyo de su maestro o maestra, reflexionen y digan qué aprendieron sobre ser niño o niña. ¿Se tratarán entre ustedes de la misma manera o cambiarán algo?
- Se reconoce que ser niño o niña no determina capacidades, gustos ni derechos: ambos pueden estudiar, jugar, expresar emociones y participar en las mismas actividades.
- Se identifican situaciones cotidianas donde se trata distinto a niños y niñas, por ejemplo, asignar tareas del hogar solo a las niñas o impedir que los niños lloren.
- Se concluye que sí se debe cambiar: tratar con respeto e igualdad, sin burlas ni exclusiones, y repartir responsabilidades por igual.
Respuesta orientativa: Aprendimos que niños y niñas tenemos los mismos derechos y capacidades. Sí cambiaremos algunos comportamientos, como dejar de burlarnos o repartir las tareas sin distinguir por género.












