Coloquen una piedra justo encima del recipiente más pequeño para orientar la caída del plástico.
- El plástico transparente cubre la bandeja grande con agua salada y se sujeta en los bordes.
- Al colocar la piedra en el centro, el plástico se hunde ligeramente formando una pendiente hacia el centro.
- Esa pendiente hace que las gotas de agua evaporada y condensada resbalen y caigan dentro del vaso pequeño, no fuera de él.
la piedra crea una depresión central que dirige las gotas condensadas hacia el recipiente colector.



