En familia, reconozcan los diferentes tipos de textos que haya en su hogar, considerando desde folletos, artículos de revistas y notas de periódicos, hasta carteles; tengan en cuenta que los textos continuos se presentan de forma secuencial y progresiva, y los discontinuos, de forma no lineal ni secuencial.
- Recorran la casa y reúnan ejemplos impresos o digitales: recetas, cuentos, cartas (continuos) y folletos, revistas, horarios, etiquetas, carteles (discontinuos).
- Para cada texto, identifúenlo como continuo si se lee de forma lineal y progresiva, o discontinuo si la información está en partes organizadas pero no en línea recta.
- Analicen el soporte o portador: revista, periódico, cartel, folleto suelen ser portadores de textos discontinuos.
- Observen si contienen imágenes, flechas, iconos, cuadros o colores que faciliten la comprensión: son elementos gráficos propios de los textos discontinuos.
- Comparan y clasifican: por ejemplo, un cuento leído antes de dormir es continuo; el menú de un restaurante o una tabla de horarios es discontinuo.
En el hogar conviven textos continuos (cuentos, cartas, recetas narradas) y discontinuos (folletos, revistas, periódicos, carteles), identificables porque los segundos presentan información breve, no secuencial y con elementos gráficos.









