En colectivo, reflexionen cómo utilizarían esta técnica de respiración si se enfrentan a situaciones de convivencia poco sanas; por ejemplo, un desacuerdo causado por un malentendido.
- Identifiquen la emoción que aparece en el conflicto (enojo, frustración, tristeza) y reconózcanla sin juzgar.
- Antes de responder, apliquen la respiración profunda: inhalar contando 4, sostener 4 y exhalar contando 6.
- Repitan el ciclo tres veces para bajar el ritmo cardíaco y ordenar las ideas.
- Luego dialoguen con frases en primera persona: «yo me sentí…», «yo entendí que…», y busquen un acuerdo.
Respuesta orientativa: La respiración profunda funciona como una pausa activa que evita reaccionar impulsivamente. Al oxigenar el cuerpo y contar, la mente se calma y permite escuchar al otro. Así el malentendido se convierte en una oportunidad de diálogo y no en una pelea.








