De manera individual, pide a alguien de tu familia que revise tu lista y agregue lo que crea que te hace diferente.
- Retoma la lista de rasgos que te hacen único (gustos, habilidades, forma de ser).
- Pide a un familiar cercano que la lea y añada lo que él o ella observa en ti.
- Compara ambas listas: lo que coincide confirma tu identidad; lo que agrega la familia muestra cómo te ven los demás.
- Escribe una conclusión breve: tu identidad se forma con lo que tú reconoces de ti y con lo que otros reconocen en ti.
Respuesta orientativa: Mi familiar agregó que soy responsable y que ayudo en casa. Al comparar, noté que coincidimos en que soy amable, y que él ve en mí cosas que yo no había notado. Así entiendo que mi identidad también se construye con la mirada de quienes me rodean.










