Dado que en algunas regiones del pais la cosecha es de temporal (que requieren la lluvia), las personas han identificado cuatro estaciones: de febrero a mayo, el clima cálido; entre la segunda semana de junio hasta finales de julio, la sequía; entre julio y septiembre, la temporada de lluvias; y entre octubre y enero, la temporada de frío. Sin embargo, en las últimas fechas el clima ha cambiado, lo que ha hecho que se extiendan las temporadas de sequía.
Las actividades en la milpa se distribuyen de acuerdo con la edad,el género y las capacidades de cada integrante de la comunidad. Lo que se obtiene de esas actividades no sólo es para el sustento de las personas; también se aprovecha en la obtención de forraje para el ganado vacuno y de granos para las aves de corral.
El terreno en que se sembrará se "teje" en la colectividad familiar para comenzar con la temporada de siembra. Entre hileras de surcos, cada tres pasitos se dejan caer las semillas, cobijadas suavemente con el barro de los sembradios.
La milpa también se considera una metáfora del tequio (trabajo o tributo como cooperación de los habitantes de una región para construir, reparar y preservar sus alrededores), puesto que el tallo del maiz ayuda a las guías del frijol a crecer; en tanto, el frijol apoya al maíz arropando el tallo, y las ramas de calabaza impedirán que prolifere la hierba. La milpa se completa con quelites, verdolagas, quintoniles, malvas y hasta huauzontles. Esto es posible gracias a los nutrientes del suelo; por eso, a la tierra se le permite descansar "para que tome fuerza", dicen los mayores.
En las labores todxs apoyan: los adultos en la selección de semilla y los demás en el deshierbe de la maleza. Posteriormente, refuerzan los tallos de las plantas, cosechan y recolectan lo cultivado. Toda la familia se apoya para generar el alimento que dispondrán en sus mesas ańo tras ano.
Una de las prácticas que suelen utilizar los campesinos de varias regiones son las barreras entre milpas. En los bordos siembran diversas especies de plantas frutales (duraznos, higos, granados, chabacanos) que sirven como rompevientos, evitan la erosión de la tierra y ayudan a la proliferación de insectos fundamentales en el ecosistema de estos espacios.La sombra de estos árboles se aprovecha para comer y conversar bajo el cobijo de algún mezquite, higuera o lo que esté cerca. "Entre taco y taco" se comparte el conocimiento de la milpa o se reparan algunas herramientas.
141
