(lectura de la página)
Enunciado: Comprender el significado espiritual del caracol y la petición de permiso a la madre naturaleza.
- Según el investigador E. Pérez, en Descripción de prácticas culturales y sociales del lenguaje de la comisión maya-ch'ol, el caracol "[...] simboliza la unión del corazón y el conocimiento, también representa el salir del corazón para andar en el mundo, ya que es considerado como un elemento sagrado y como parte de ello todo tiene vida y razón de ser".
- El caracol condensa la esencia de la vida que está en el agua; por eso se le considera un elemento sagrado al que se le reconoce vida y razón de ser.
- Por esta razón, antes de recoger caracoles en la orilla de los ríos, los padres y abuelos se dirigen a la madre naturaleza para pedirle permiso, justificar su necesidad de tomarlos y prometer un trato respetuoso para ellos.
- El fragmento de la petición, en maya-ch'ol y su traducción al español, muestra la humildad del hablante: "Hoy venimos a ti, dueño del agua y de la tierra, vengo con mis hijos a pedirte permiso que nos permitas molestar el caracol... que se muestre, ya que vamos a agarrarlo".
- Se justifica la necesidad alimentaria: "como sabes, tenemos hambre en este mundo, necesitamos comer, por ello vamos a molestar el caracol".
- Se reconoce el parentesco entre el caracol y la naturaleza: "sabemos que es el que te acompaña, el arroyo es su casa".
- Se establece una analogía entre ambas formas de vivir: "así como nosotros buscamos nuestra comida, el caracol también sale a buscar su comida".
- Finalmente se agradece: "gracias a ti, dueño del mundo", y se hace una promesa implícita de trato respetuoso, ofreciéndole al caracol ofrendas como "su calabaza, su hierba santa y su palma amarga".
El caracol es un elemento sagrado que une el corazón y el conocimiento; por ello, antes de tomarlo, los maya-ch'ol piden permiso a la madre naturaleza, justifican su hambre, reconocen que el arroyo es la casa del caracol y prometen un trato respetuoso.









