(Pregunta reflexiva de la página)
¿De qué manera las acciones cotidianas descritas (juegos de persecución, trepar rocas y árboles, brincar entre charcos) contribuyen al desarrollo de habilidades y experiencias motrices?
- Los juegos con turnos de perseguir, atrapar y salvar implican correr, cambiar de dirección y esprintar, lo que desarrolla velocidad, agilidad y coordinación óculo-manual.
- Trepar rocas y árboles fortalece fuerza de tren superior, equilibrio y control postural al sostener el peso corporal en superficies irregulares.
- Brincar entre charcos y veredas mejora la capacidad de salto, la reacción ante imprevistos y la toma de decisiones motrices en terreno variable.
- El uso de materiales de reúso (pelotas de papel periódico, escudos de cartón) muestra que el desarrollo motriz no requiere equipamiento costoso, sino creatividad y acuerdo colectivo.
- Al acordar y modificar reglas, los participantes integran lo motriz con lo social: adquieren experiencias que satisfacen necesidades de movimiento, descubrimiento y seguridad.
Estas acciones cotidianas desarrollan habilidades motrices (velocidad, equilibrio, fuerza, coordinación) y experiencias que satisfacen las necesidades de movimiento, descubrimiento y seguridad, generando autonomía y confianza.









