El racismo discrimina los cuerpos que se alejan del prototipo de belleza de las personas blancas occidentales. Las personas asiáticas, negras, árabes, indigenas y las no caucásicas de piel clara, bajas de estatura, entre otras características diversas, han sido invisibilizadas; el cabello que no es rubio o castano, o que no es alaciado sino rizado o quebrado; los ojos que no son claros, narices que no son respingadas, chatas o rectas, sino aguilenas o gruesas y redondas, con desviaciones en el tabique nasal, además de cualquier otro rasgo que no sea propiamente el estereotipo eurocéntrico de belleza, han sido objeto de burla, discriminación, exclusión y violencia. Como dato a destacar encontramos que, en 1862, el explorador y científico ruso Karl Ernst von Baer (1792-1876) publicó una fotografia que agrupa dieciséis cabezas de cera que representan dieciséis tipos distintos de razas humanas en diversas partes del mundo. Europa quedó excluido de esta lámina. En esa imagen se pueden apreciar los contrastes entre rasgos y gestos de las personas retratadas, así como las variaciones en los tonos de piel, vestimentas y tipos de cabello,las cuales se mostraron a la cultura occidental de la época como seres exóticos, racializados, bajo el concepto de "diferentes razas en diferentes partes del mundo".
El edadismo privilegia la juventud como rasgo imprescindible para encajar en el canon de belleza; desprecia, asi, signos de la edad como las arrugas en el rostro o las canas; discrimina al validar sólo los cuerpos que gozan de todas sus funciones vitales y motrices intactas, al tiempo que rechaza los cuerpos con diversidad funcional o que rebasan cierta edad. Los efectos discriminatorios son visibles a partir de los cuarenta y cinco anos, e induso desde antes. Por otra parte, el edadismo perjudica doblemente a las mujeres, pues
mientras los hombres"maduran y ganan elegancia, astucia y distinción", ellas"envejecen"y a menudo se les estereotipa como madres y abuelas encerradas en el hogar. Ante este concepto, es factible, como ejemplo, analizar la pintura La pareja mal emparejada (1566) del artista flamenco Jan Matsys, en la cual se ve a una mujer joven, de piel blanca, delgada y rubia,de finos rasgos, en brazos de un hombre viejo y adinerado que, con astucia, la toca mientras él se deja acariciar la barbilla. A la derecha del anciano, hay una mujer en edad madura, con sobrepeso, algunas arrugas, una sonrisa muy amplia, sin dientes y con tizne en la frente; no se tiene daro su rol respecto del anciano, pero se percibe la indiferencia con que éste la trata al darle la espalda para orientarse sólo hacia la joven. En segundo plano, a la izquierda, una mujer vieja los espia como alcahueta.
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