Página — Literatura Sin nivel (pág. 67)
Solución no disponible aún
Esta página está en proceso de revisión.
Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2679 caracteres
de sal que de dextrosa, bastaban para hacerles hablar durante horas. La persona que mantenía su opinión con más testarudez era la que solia imponer al fi nal su criterio, pero los razonamientos de Yasuo, que había sido presidente de la Asociación Juvenil de la isla, eran tan lógicos que incluso se ganaba el respeto de los mayores. En cuanto a Shinji, siempre guardaba silencio, abrazándose las rodillas, sonriente, mientras escuchaba las opiniones de sus compañeros.
—No hay duda de que el chico es tonto —le dijo cierta vez al capitán el primer maquinista.
La vida a bordo del barco era muy activa. Desde que los recién llegados subieron a bordo, siempre había cubiertas que limpiar o les esperaba cualquiera de las numerosas tareas de las que eran responsables.
Poco a poco la tripulación se fue percatando sin asomo de duda de lo perezoso que era Yasuo, quien consideraba suficiente aparentar que cumplía con sus deberes aunque en realidad no hiciera nada. En cambio, Shinji le encubría e incluso realizaba parte del trabajo de Yasuo, por lo que la actitud de este no fue advertida de inmediato por sus superiores.
Pero una mañana, el contramaestre, alencontrar a Yasuoharaganeando en el camarote tras haberse escaqueado de su tarea, consistente en limpiar la cubierta, con el pretexto de que iba a la proa, perdió los estribos y le reprendió de un modo terminante.
La réplica de Yasuo no pudo ser más irreflexiva.
—Bueno, en cualquier caso, cuando termine esta travesía me convertiréen el hijo del tío Teru. Entonces este barco me pertenecerá.
El contramaestre estaba airado, pero tuvo la prudencia de retener la lengua, al considerar que las cosas muy bien podrian resultar tal como Yasuo decía. No volvió a regañar a Yasuo, pero por las palabras que había susurrado a un compañero los demás hombres pronto supieron lo que había dicho el insubordinado joven, y ello fue en detrimento más que en beneficio deYasuo.
Shinji estaba muy ocupado, y la única oportunidad que tenía de mirar la foto de Hatsue era un breve momento cada noche antes de acostarse o cuando estaba de guardia. Nunca permitía que los demás atisbasen siquiera de reojo la imagen. Un dia, cuando Yasuo se jactaba de que Terukichi le había adoptado como marido de Hatsue, Shinji recurrió a un medio de venganza que en su caso era de los más taimado. Le preguntó a Yasuo si tenía una foto de Hatsue.
—Pues claro que la tengo —replicó Yasuo de inmediato.
Shinji estaba convencido de que eso era mentira, y su corazón se llenóde júbilo.
Poco después Yasuo se dirigió a él en un tono despreocupado.
—iTambién tú tienes una? —le preguntó.
—iUna qué?
66
Antologias 3ro_26JUN.indd 66
22/08/1810:35
Otros libros recomendados

¿Paita piñayetiri? Cuento No. 26 · 2012
MINEDU
19 págs.

La huallata y el zorro. Cuento No. 22 · 2012
MINEDU
21 págs.

La fiesta de la Candelaria. Cuento No. 23 · 2012
MINEDU
15 págs.

La papa, tesoro de la tierra. Cuento No. 13 · 2012
MINEDU
13 págs.

Abecedario. Cuento No. 25 · 2012
MINEDU
18 págs.

Arojeitake ashitarori impoiji amabentakotirori aipatsite. Cuento No. 30 · 2012
MINEDU
17 págs.

Antami, antamijaniki abintantatsiri. Cuento No. 29 · 2012
MINEDU
17 págs.

¿Y Tú Qué Ves? Cuento No. 26 · 2012
MINEDU
19 págs.
