Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad

Página — Literatura Sin nivel (pág. 75)

📄 otro literatura 🎓 otro Referencia Perú 🇵🇪 PE 🗣 Español
Página 75
75 de 170
Página 75 de Antología literaria 3 · 2018
Anterior Página 75 / 170 Siguiente
literatura

Solución no disponible aún

Esta página está en proceso de revisión.

Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.

¿Te fue útil esta página?
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 1986 caracteres

LA TREGUA 1960 ROSARIO CASTELLANOS (mexicana) ?

ominka Pérez Taquibequet, del paraje de Mukenjá, iba con de su cuerpo —que ascendia la empinada vereda del arroyo su cántaro retumbante de agua recién cogida. Mujer como las otras de su tribu, piedra sin edad; silenciosa, rígida para mantener en equilibrio el peso de la carga. A cada oscilación

oliaooll dedos. Fatiga. Y un vaho de enfermedad, de delirio, ensombreciendo sus ojos. Eran las dos de la tarde.

En un recodo, sin ruidos que anunciaran su presencia apareció un hombre. Sus botas estaban salpicadas de barro, su camisa sucia, hecha jirones; su barba crecida de semanas.

Rominka se detuvo ante él; paralizada de sorpresa. Por la blancura (io era una extrema palidez?) de su rostro, bien se conocía que el extraño era un caxlán. iPero por cuáles caminos llegó? iQué buscaba en sitio tan remoto? Ahora, con sus manos largas y finas, en las que se había ensanado la intemperie, hacía ademanes que Rominka no lograba interpretar. Y a las tímidas, pero insistentes preguntas de ella, el intruso respondia no con palabras, sino con un doloroso estertor.

El viento de las alturas huía graznando lúgubremente. Un sol destenido,frio, asaeteaba aquella colina estéril. Ni una nube. Abajo, el gorgoriteo pueril del agua. Y allí los dos, inmóviles, con esa gravedad angustiosa de los malos sueños.

Rominka estaba educada para saberlo. El que camina sobre una tierra prestada, ajena; el que respira está robando el aire. Porque las cosas (todas las cosas; las que vemos y también aquellas de que nos servimos) no nos pertenecen. Tienen otro dueño. Y el dueño castiga cuando alguno se apropia de un lugar, de un árbol, hasta de un hombre.

El dueño —nadie sabría cómo invocarlo si los brujos no hubiesen

![](page=0,bbox=[224, 599, 344, 725])

Caxlán: en México, algunas poblaciones indigenas llaman así a los hombres blancos que son vistos como una oportunidad pero con desconfianza.

74

Antologias 3ro_26JUN.indd 74

22/08/1810:35

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.